Un maestro para siempre

Este curso que se inicia parece uno más de tantos, pero en el Politécnico sabemos que hay una diferencia significativa: nuestro compañero y amigo José Antonio  se jubila tras un período muy amplio de vida profesional. Su trayectoria por la enseñanza ha sido variada y fructífera. En los últimos años se incorporó al IES Politécnico Jesús Marín de Málaga dentro del Departamento de Orientación y es un referente esencial en el centro tanto por su profesionalidad como por su forma de ser.  Al conocerlo en el día a día me surgen ideas del tipo “si todos los docentes fueran como él, la escuela sería como debe ser” y “es el tipo de maestro que quisiera para mis hijos”.

Su trabajo en el PGS y posteriormente en el PCPI con alumnado con bastantes carencias y problemas personales y familiares ha sido extraordinario. Su capacidad de trabajo, análisis de las situaciones, rigor en los procesos en el aula nos ha dejado impresionados. Siempre vamos a recordar su maleta con todos los bolígrafos ordenados de múltiples colores  y sus carpetas en las que se reflejaban todas las incidencias con los alumnos y sus familias, así como la planificación del curso paso a paso con los materiales de clase que el mismo elaboraba periódicamente.  Cuando se entraba en su clase y se comprobaba que el grupo de alumnos de tanta complejidad y generalmente de fracaso escolar y rechazo al sistema educativo realizaba sus tareas en silencio durante varias horas sin quejas y con una naturalidad plena se podía pensar que no era normal y que ahí pasaba algo. Si qué pasaba. Había un maestro que exigía pero escuchaba,  daba ejemplo y siempre estaba para cada uno de ellos y para atender sus problemas, que en ocasiones eran bastante graves y complejos.

Además, siempre estaba dispuesto a colaborar en todas las cuestiones del departamento y del centro: trabajar en la orientación académica de la FPI, ocuparse en todas las cuestiones que han surgido y que necesitaba de personas con ganas de trabajar y dedicar tiempo, apoyar a alumnado con necesidades de refuerzo educativo…

Creo que puedo decir sin riesgo a equivocarme que todo el claustro lo ha tenido como compañero y lo considera como buen maestro y sobretodo y más importante como buena persona. En mi caso, además  lo tengo como amigo y como ejemplo de lo que debe ser un profesional y de cómo hacer las cosas dándole importancia a lo más importante: el compañerismo y los alumnos.

No quiero terminar sin decirle, aunque él lo sabe, que seguiremos contando con su sabiduría y que su ejemplo va a estar con nosotros permanentemente.

Felicidades y gracias.
Docente: José Antonio Álvarez Valverde

Juan Francisco Lima, compañero y amigo

 

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